Marifrancis Peñarroya habla sobre todo incluido para Gran Hotel

Gran Hotel. Junio de 2018

Todo incluido: presupuesto controlado

En los últimos años los hoteles todo incluido han ganado protagonismo en nuestro país o en destinos tradicionales para el turista español como es el Caribe, sobre todo con la crisis, ya que es un régimen que posibilita salir de viaje con la familia o amigos con un presupuesto ajustado y usar todos los servicios del hotel sin tener sorpresas en la factura.

Según Marifrancis Peñarroya Espídora, directora general del resort Holiday World de la Costa del Sol, “el todo incluido español ha tenido que personalizarse con la cultura y la forma de hacer turismo en España. Eso significa que querer copiar al 100% un all inclusive del Caribe en España no sería factible, sobre todo porque los servicios en el Caribe, con la mano de obra de aquellos países, no serían posibles tenerlos aquí. El todo incluido en España, o al menos el nuestro, se ha basado en la calidad del producto, en la profesionalidad del servicio y sobre todo en las instalaciones. Los hoteles todo incluido en España también han hecho una apuesta muy fuerte en cuanto a instalaciones acuáticas, spas infantiles, etc., porque no podemos olvidar que este régimen está  está dirigido y orientado en primera instancia a familias con niños”.

Para Marifrancis Peñarroya, del Holiday World, “el perfil del cliente nacional ha evolucionado, ha conocido otros destinos en todo incluido, tiene ya referencias con las que comparar y está viendo que ya no está asociado a un producto de baja calidad. El cliente británico, por el contrario, es un mercado mucho más maduro en este turismo y valora las diferencias entre los todo incluido del mundo, y además lleva décadas y generaciones viajando. Es un mercado que viene a España a un todo incluido y sabe lo que se va a encontrar, lo que se puede esperar y lo que puede exigir; no lo asocia a la baja calidad sino a una manera de viajar en familia con muchas ventajas”.

Marifancis Peñarroya considera que es “un segmento con bastante futuro. Se encamina hacia los todo incluido premium, es decir, a segmentos orientados a perfiles más altos y quizás más enfocados al bienestar y la vida saludable (deporte, alimentación sana, etc.)”.

“Los tres grandes pilares del todo incluido son: alimentación y bebidas, animación y las instalaciones orientadas al segmento mayoritario. En alimentación y bebidas hay que apostar por una oferta amplia, de calidad y variada durante la estancia. Con amplia me refiero a tener muchos establecimientos donde no puedas aburrirte; es decir, no solo tener un restaurante bufé, sino también restaurantes temáticos, snack bar en las piscinas, discotecas, sport bar, restaurantes en la playa, etc. En animación hay que tener profesionales, equipos audiovisuales de calidad y espectáculos adaptados a las tendencias del momento.

“Además, la animación es el eje de diversión de las vacaciones en todo incluido, debe durar todo el día y estar orientada a los diferentes tipos de edades, desde 0 a 99 años. Y en las instalaciones, el espacio es la clave: habitaciones grandes, oferta de ocio y piscinas singulares”.

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